Los seis goles de Chivas
Con la moneda aún en el aire sobre la calificación a la Liguilla de Guadalajara o San Luis, no queda más que esperar el milagro tapatío para tener otro equipo de alta convocatoria en la fase final.
No demerito (de ninguna manera) el potencial del equipo potosino, pero tengo la certeza de que habría una mayor expectativa si el clasificado es el Chiverío.
Ahora bien, para seguir con vida, el equipo de José Luis Real tiene dos escenarios posibles: que gane, y el de Miguel Angel López pierda; o que San Luis empate y las Chivas le pasen materialmente por encima a La Máquina con un marcador más allá de los seis goles de diferencia.
De hecho, el equipo ha trabajado en entrenamientos con cuatro delanteros: los Omares, el "Venado" y el por el momento insustituible, "Chicharito" Hernández. La posibilidad de que Guadalajara juegue de esa manera el sábado es más que atractiva... al mismo tiempo que necesaria. No hay más alternativa que la victoria y eso no deja mucho qué especular.
Pero me refiero a que esta alternativa es atractiva por varias causas: la primera está relacionada con la versión insistente de toda la afición durante esta temporada de que el equipo estuvo casi siempre "amarrado", versión que yo comparto. Ahora, con el más reciente resultado y funcionamiento frente al Atlas, es de esperarse que las Chivas se desboquen contra los celestes, y esta coyuntural actitud ultra ofensiva podría ser un espectáculo aparte.
No faltará quien piense que jugar así pueda ser una locura: propiciar continuamente el mano a mano, dejar en desventaja a la defensa, dar facilidades atrás, etc. Pero estoy seguro de que fuera cual fuera el resultado con un planteamiento así, la gente terminará por agradecerle al equipo la osadía.
Nadie puede asegurar una victoria y mucho menos terminar un partido con una diferencia de seis goles a favor ¡y mucho menos contra los de Enrique Meza! Pero me queda claro que la sola posibilidad de jugar así ha representado en el terreno de la imaginación una verdadera delicia para muchos aficionados del Guadalajara.
Al menos a mí, en lo personal, me parece que sería el mejor partido de las Chivas en todo el torneo, y eso sin importar que pierdan o que ganen: sólo con la convicción de que jugaron para ganar, golear, agradar y para dar el mejor espectáculo de que son capaces.
Ojalá así sea.









