El extraño caso del técnico ausente
Monterrey sigue teniendo la pretemporada más extraña que yo recuerde. Contando con un entrenador, el equipo ha pasado la mayor parte del tiempo a cargo de los asistentes y no existe una explicación que avale la ausencia del DT.
El tema puede ser magnificado o minimizado tanto como se quiera y podemos concluir en cualquiera de los dos extremos: que afecta la preparación del equipo o bien que no tiene mayor trascendencia en el rendimiento futuro del plantel. Debo reconocer que me cuesta más trabajo creer la segunda afirmación.
Lo que resulta indiscutible es que el caso es único. El que un entrenador pase varias semanas ausente durante la pretemporada de su equipo sin una causa válida no se ve frecuentemente y no creo que fuese aceptado en ningún lugar del mundo con la pasividad que ha sucedido en el Monterrey. La Volpe tampoco tiene firmada la renovación de su contrato que venció en diciembre.
El manejo del equipo se ha convertido en el mundo del revés. El técnico ha adquirido un poder ilimitado donde ni sus sonoras declaraciones contra la institución, ni las constantes descalificaciones a sus propios jugadores y ahora su ausencia del trabajo parecen llegar a costarle algún precio.
Considero inaceptable que una institución profesional acepte el constante desinterés y desprecio de uno de sus empleados por hacer el trabajo para el que fue contratado, porque siempre queda en el ambiente la sensación de que La Volpe le está haciendo al equipo el favor de dirigirlo.
El mismo ha dicho en reiteradas ocasiones que a su edad y con las cosas que ha vivido no tiene la necesidad inminente de tener empleo, sin embargo, el equipo sí tiene la urgencia de contar con un entrenador de tiempo completo para quien resulte grato y retador manejar sus riendas.
Sería muy interesante conocer la dinámica interna de la directiva y el técnico. ¿Cómo será un diálogo entre Luis Miguel Salvador y La Volpe o entre La Volpe y Jorge Urdiales? De hecho, me pregunto si será diálogo o monólogo. ¿Qué dirán los altos mandos del equipo de todas estas cosas que pasan?
¿Cómo explicarán los directivos del Monterrey a sus jefes la ausencia del técnico de los campos de entrenamiento? Y la pregunta más interesante, ¿por qué el consejo deportivo del equipo acepta todas estas irregularidades?
Pero como siempre pasa en el futbol, lo único que recordaremos serán los resultados, para bien o para mal. A la vuelta de unos meses el equipo reflejará en números el producto de todo lo que se ha hecho hasta ahora.
Si las matemáticas son positivas, todo lo que he dicho antes quedará en el olvido. Y si los números se tornan negativos, entonces esta cadena de hechos inexplicables adquirirá un peso que irremediablemente explotará como una bomba.
Lo peor de todo es que, mientras el tiempo nos dice quién tiene la razón, la institución está corriendo riesgos innecesarios que podrían ser catastróficos si los hilos de los que hoy pende el equipo llegaran a reventarse.














14 Alejandro M. escribió el 09/01/09 | 08:06
Ya estará feliz Sr. Nelly por que ya se fue La Volpe...