¿Sin Chivas ni América?
Hay quienes dicen que la Liguilla está floja porque no estarán los dos referentes principales del futbol mexicano: Chivas y América. Bueno, en realidad están los que se ganaron su lugar de acuerdo al reglamento de competencia (recordar que Chivas y Morelia terminaron con más puntos que Santos), así que nadie se puede llamar a engaño.
El asunto es que esas dos ausencias podrían pesar en el desarrollo de la Liguilla. De ninguna manera se pueden desmerecer los logros y la afición de los ocho que sí están, pero de ninguna manera será lo mismo una Liguilla sin ellos que con el aliciente emocional que ambos equipos podrían incorporarle. Pero más allá de eso, lo que tiene qué analizarse es por qué no llegaron y qué es lo que se está haciendo mal en ambos clubes.
En Chivas, y esto es algo que tratamos hace algunas semanas, la bandera fundamental de las grandes oportunidades a los jóvenes se le está volteando al Rebaño. La que podría ser una virtud sin objeciones, hoy está convertida en un obstáculo insalvable. Al Guadalajara, hoy día, le hace falta gente de experiencia. Su base juvenil es extraordinaria para el nivel del futbol mexicano, pero no le permite consolidar resultados por la poca fortaleza emocional y experiencia profesional que, en general, padece.
Si Chivas pretende ser campeón de cualquier cosa (protagonista ya es, y eso se lo debe, principalmente, a su tradición) deberá encontrar un mejor balance entre la juventud y la experiencia.
El caso de América es lamentable. Sucesivas directivas han despersonalizado al equipo. Hoy día, los aficionados americanistas se quejan de la falta de jugadores de calidad, con sus respectivas excepciones. El América ha visto cómo sus alineaciones titulares en el pasado reciente (y quizá no tan reciente) han mostrado a jugadores que no merecían estar en un equipo que tiene el sello de grande. La mala dirección administrativa del equipo ha traído un paulatino empobrecimiento futbolístico que hoy toca fondo con su ausencia de tres fases de cuartos de final consecutivas. No se puede ser equipo grande y perderse, por lo menos, la Liguilla, ya no digamos un campeonato.
El caso es que América es una caricatura de lo que fue y su afición, quizá la más numerosa del país, no ve para cuándo volverá a gozar con una buena temporada regular, con un cuadro realmente competitivo. Pero voy más lejos, si las Águilas no pueden tener un buen desempeño la próxima temporada, podrían verse inmiscuidos en la zona baja de la tabla de porcentajes. De ese tamaño es el problema.
Al escuchar el dato anterior, los aficionados del Guadalajara quizá sonrían y les enseñen a sus acérrimos rivales la tabla porcentual: Chivas es el líder en ese departamento... pero no está en la Liguilla. Es como estar en una jaula de oro... jaula, al fin y al cabo.
En fin, la Liguilla va a empezar sin esos dos equipos, pero hoy sabemos que ambos presentan problemas que deben ser salvados, los del América más profundos, sin duda. ¿Que la Liguilla los va a extrañar? Está claro. ¿Que hay una suerte de desánimo de la afición por el torneo tan irregular que acaba de terminar? También.
Ningún equipo fue capaz de rebasar los 30 puntos y el signo habitual fue la mediocridad, así que en ese tenor los extrañaremos aún más. Pero en ese marco habrá que ver de qué manera son capaces de resolver sus propios problemas... Vaya, más aún, si son capaces de resolverlos.



xavi
11/23/PM
21:22
